Los y las jóvenes del grupo de participación Momentum Hub de Aldeas Infantiles SOS Galicia han vivido este verano una experiencia de convivencia y crecimiento personal recorriendo juntos el Camino de Santiago.

La propuesta surgió de los propios jóvenes, que participaron en su preparación: decidieron fechas, planificaron las etapas, organizaron los materiales y menús y distribuyeron las tareas. Durante los seis días, aprendieron también a convivir respetando los ritmos y necesidades de cada persona, algo especialmente importante cuando el cansancio comenzó a aparecer.
Las largas jornadas de convivencia abrieron espacios para conversaciones sobre la familia, el trabajo, las experiencias personales o las diferentes culturas y religiones. Además, el encuentro con peregrinos de distintos lugares convirtió el Camino en una oportunidad de intercambio cultural, práctica de idiomas y relación con personas nuevas.

Hubo momentos de cansancio, calor, dolor y dudas en los que continuar parecía especialmente difícil. Fue entonces cuando cobró sentido una de las reflexiones de las propias personas jóvenes: “la cabeza tiene más límites que las piernas”. Aprendieron que afrontar una dificultad acompañados/as puede cambiar completamente la experiencia.
Llegar a la Plaza del Obradoiro fue el resultado de todo ese esfuerzo: abrazos, lágrimas, llamadas y palabras de reconocimiento entre todos. Porque, como expresó uno de los jóvenes, “somos un equipo y nos vamos a apoyar siempre en conjunto”.
Y aunque el Camino terminó en Santiago, la experiencia continúa: durante los últimos días ya surgieron propuestas para repetirlo, recorrer otro Camino, hacerlo en bicicleta o incluso probar la experiencia de forma individual. Porque el verdadero destino no estaba solamente en Santiago, sino en descubrir que avanzar juntos también es una forma de llegar más lejos.

